Guías · GUÍA PRÁCTICA
Cómo corregir manos y detalles sin rehacer la imagen
Un método de cambios pequeños para problemas localizados y una salida cuando la herramienta no permite editar una zona.
Las manos y los objetos pequeños pueden fallar aunque la imagen general funcione. La revisión por zonas evita perder una composición que ya te gusta.
1. Identifica el fallo exacto
Anota qué está mal y dónde: número de dedos, dirección del pulgar, contacto con el objeto o borde extraño. “Arregla la mano” es menos preciso.
2. Usa edición localizada si existe
Algunas herramientas permiten seleccionar, enmascarar o repintar una zona. Lee primero su guía: el flujo y la disponibilidad varían por producto. Describe solo el elemento seleccionado y qué debe conservar.
3. Protege lo que sí funciona
Incluye una instrucción breve para mantener pose, encuadre, ropa y luz. No siempre se respetará, por eso revisa toda la imagen tras editar.
4. Reduce las interacciones
Si el fallo persiste, simplifica lo que hace la mano: sujetar un objeto grande, apoyarse en una mesa o quedar fuera de cuadro.
5. Decide cuándo recomponer
Si la anatomía afecta a una zona central o la edición altera todo el rostro, prueba otra composición. La herramienta puede no admitir una corrección fiable.
Texto base para una edición
Corrige únicamente [zona]. La mano [posición concreta] sostiene [objeto]. Mantén pose, encuadre, luz y ropa; no cambies el resto de la escena.

